El francés Claude Bataillon
resume en su agotado libro "Espacios mexicanos contemporáneos"
(FCE, 1997) el origen de nuestras ciudades y entidades federativas.
Define como esquema clásico el de una urbe administrativa
colonial -obispado o arzobispado- que se transforma en capital estatal
a raíz de la independencia, o después, y establece
su jurisdicción sobre un territorio al que da su nombre:
ciudad de México, Aguascalientes, Campeche, Colima, Chihuahua,
Durango, Guanajuato, Oaxaca, Puebla, Querétaro, San Luis
Potosí, Tlaxcala y Zacatecas.
Otros estados también nacen
a partir de su capital, pero no llevan su nombre: Guadalajara, sede
de una audiencia y de un Real Consulado de comerciantes rivales
de los de la ciudad de México, crea la Nueva Galicia que
se transforma en Jalisco; Mérida da origen a Yucatán,
Villahermosa a Tabasco, Monterrey a Nuevo León y Cuernavaca
a Morelos. Así mismo, Culiacán, sede de una casa de
moneda, no tiene rival en Sinaloa.
Algunos estados tienen relaciones
más complejas con su ciudad-capital: Tzintzuntzan y luego
Pátzcuaro son sucesivamente sedes de la diócesis de
Michoacán antes que Valladolid, capital rebautizada Morelia
en 1828. Arizpe y El Fuerte son capitales de Sonora, primero que
Hermosillo. San Cristóbal de las Casas sigue siendo obispado,
pero transfiere su papel de capital de Chiapas a Tuxtla Gutiérrez
en 1892.
Algunos estados tienen una urbe
más importante que la capital: Tampico y no Ciudad Victoria,
en Tamaulipas. En Coahuila, Torreón, no Saltillo; en Hidalgo,
Tulancingo, no Pachuca, en Guanajuato, León, no Guanajuato;
en Veracruz, Xalapa, no el puerto, en Baja California, Tijuana,
no Mexicali; en Quintana Roo, Cancún, no Chetumal; en Baja
California Sur, Los Cabos, no La Paz; y en Guerrero, Acapulco, no
Chilpancingo.
Por la época en la que escribe,
Bataillon deja de lado que el crecimiento del Distrito Federal -la
capital nacional, la ciudad de México- afecta al estado de
México, la entidad más poblada del país. El
censo del 2000 registra 13 millones de habitantes. Toluca es su
capital, pero tiene un área, la metropolitana del DF, que
poco se identifica con ella.
Luz
Ma. Silva