¿Sabía usted que Le Monde diplomatique,
la prestigiada publicación francesa, tiene una versión en español
y que se edita en México? Confieso que yo lo ignoraba, pero lo
descubrí al navegar por Webfrancia, site divertido, lleno de sorpresas,
hecho con gran creatividad y buen gusto.
Leer hoy el ejemplar de julio
de este año, dedicado tanto a la situación de Afganistán-Paquistán
cuanto a la economía de EUA es una experiencia fascinante porque
al enfoque francés, poco usual en nuestro medio, se agrega nuestras
vivencias y conocimientos de lo sucedido a partir del 11 de septiembre.
Resulta muy interesante recordar
que los talibán se hicieron del poder en Afganistán en 1994, que
ellos fueron los que destruyeron las milenarias estatuas de Buda,
verdaderas joyas del mundo.
EUA le tiene cuenta guardada a
los talibanes desde hace tiempo, no sólo por Ben Ladden y la lucha
contra el terrorismo, sino por el narcotráfico y los derechos
humanos, de los que Afganistán aplica sólo los derivados de ley
islámica, la rígida Charia. Por su lado, Afganistán tiene el reclamo
del aislamiento al que lo sometió EUA, condenándolo a la agudización
de su miseria y desorganización, tras dos décadas de guerra. La
nación está tan aislada que los 100 millones de dólares que al
año gastaban las ONG instaladas en el país, muchas de las cuales
eran europeas, eran significativos a pesar de que se trata de
una nación que antes de la guerra tenía 20 millones de habitantes.
Leyendo los diversos artículos
que reproduce Webfrancia, es fácil imaginar que las posibilidades
de que el conflicto se extienda a otros países son grandes. Ya
hemos visto los primeros incidentes en Pakistán y en Cachemira.
Hay que recordar cómo está esa zona del mundo, quiénes son los
vecinos y qué puede pasar. India y China forman parte del vecindario,
estamos hablando de los dos países más poblados del mundo, y Rusia
tiene gran resentimiento contra los afganos e influencia a través
de sus exrepúblicas y de la educación y tecnología que en otro
tiempo trató de imponer.
Quien quiera entender algo de
lo mucho que sucede entre Afganistán y EUA, debe asomarse por
Webfrancia, buscar Le Monde diplomatique y aprovechar para el
análisis la distancia que los acontecimientos han puesto a lo
ahí escrito.