En los años 70 del siglo
20, casi nadie en México comía yoghurt. Sólo
los naturistas y preocupados por la buena alimentación
tenían idea de su existencia. Algunos usaban búlgaros
para hacer esa leche en casa y los vegetarianos y aficionados
a la comida árabe conocían el jocoque. Hoy consumir
yoghurt, yakult, danoninos y otras bebidas lácteas es
tan común como optar por una creciente variedad de quesos
y postres lácteos. Prácticamente no hay mexicano
que desconozca los productos Danone. Por eso, es importante
asomarse a Webfrancia y usar la liga con la página que
el Grupo Danone tiene en francés e inglés. Danone
trabaja en México y en más de 120 países.
Su nómina es superior a 86 mil empleados. Cuenta con
47 millones de clientes. Con ganancias de 721 millones de euros,
ocupa el primer lugar mundial en la industria de productos lácteos
frescos y en la producción de aguas embotelladas y el
segundo en galletas dulces. Danone, Evian y LU son, respectivamente,
sus marcas estrella, el 40% de sus ventas.
Su origen es curioso: la fusión
de dos vidrieras en 1966. Tres años después, sin
dejar su actividad original, entra al negocio del agua embotellada
y de alimentos. 1973 es un parteaguas en su historia y en la
de Europa: la crisis del petróleo por la guerra del Yom
Kippur interrumpe dos décadas de crecimiento y obliga
a las empresas a redefinir su vocación para sobrevivir.
Danone se fusiona con un fabricante de alimentos infantiles,
deja de hacer vidrio plano y se lanza a conquistar el mercado
de alimentos. Inicia en dos países con poco desarrollo
en la materia: Italia y España. En otros, realiza alianzas
estratégicas con compañías locales. Así,
llega a México. En 1986 entra al mercado de galleta dulce.
La caída del muro de Berlín (1989) le permite
expandirse a Rusia y Europa del Este. En 1993 se extiende por
América Latina, Asia y África. Desde 1997 cotiza
en Wall Street. Ese año define sus tres fortalezas: productos
lácteos, bebidas y galletas y se deshace de otras actividades,
incluyendo el empaque. A partir de 1998, su participación
en la copa mundial de futbol es una palanca globalizadora. A
principios del 2000, el Grupo se expande en el mercado del agua
embotellada al adquirir empresas en China, EUA, Turquía
y Uruguay, en el de lácteos al comprar Yakult en Japón
y continúa su expansión en el de galletas en el
Reino Unido y otras naciones.