Si el descubrimiento de la fermentación
trajo satisfacciones a Pasteur, ahora su curiosidad estaba más
inflamada. ¿De dónde venían esos microorganismos? ¿Esos agentes
que provocaban y permitían la fermentación? ¿Nacían de gérmenes?
¿Aparecían de repente, así como así? En 1862 Pasteur afirma
en sus memorias que las partículas de la atmósfera contienen
gérmenes y organismos "inferiores", siempre dispuestos a multiplicarse.
Afirmaba también que los líquidos
más susceptibles pueden continuar sin alteraciones, si se guardan
perfectamente y no se ponen en contacto con los gérmenes. También
descubre un nuevo género de seres vivos, que son capaces de
vivir sin aire, y lo hace estudiando la fermentación butílica.
Es Pasteur quien propone igualmente el término "anaerobio",
para el fermento que puede realizarse sin aire y el término
"aerobio", para los microorganismos que necesitan
oxígeno para desarrollarse.
Así, la fermentación es la consecuencia
de la vida sin aire. Estos trabajos llevan a Pasteur a la aplicación
de su método microbiologista a la industria y a la agricultura.
Estudia entonces la formación de vinagre y la transformación
de alcohol en ácido acético, a través de un organismo llamado
"Mycoderma aceti", que se encarga de fijar el oxígeno
del aire en el alcohol.
Enseña a los fabricantes de
vinagre a obtener un vinagre de calidad duradera. Otro líquido
de sus estudios fue el vino, y los agentes de su investigación
los fermentos parásitos de esta bebida. Así Pasteur demuestra
que cada enfermedad se debe a un fermento en particular. Si
el vino contenía un parásito latente podría transmitir una enfermedad.
Pero a una temperatura de unos 55 grados centígrados muchos
líquidos pueden perder esos organismos y quedar limpios: a este
metodo se le conoce como Pasteurización.
También las alteraciones de
la cerveza se producen por microorganismos que vienen en el
polvo o en partículas que andan en el aire y enseñó a los cerveceros
a desinfectar las tapas de la botellas y a calentar la cerveza
a 55 grados centígrados para prevenir enfermedades.
En 1855 llegó a los cultivos
de seda una enfermedad; la pébrine o febrina. Esta enfermedad
contagiosa invadió los cultivos de Francia, Italia, Austria
y Asia Menor. Pasteur estudia a los gusanos de seda y constata
a través del microscopio que los gusanos estaban infestados
de diminutos cuerpos brillantes, y llega a la conclusión
que sin duda eran estos organismos los causantes de la enfermedad.
El escritor Italiano Alessandro
Baricco, en su novela llamad "Seda", se refiere en
un capítulo a la invasión de la enfermedad y las desastrosas
consecuencias economicas que trajo el contagio. La seda era
entonces un negocio muy fructífero. Pasteur también es
mencionado en "Seda"como aquel que salvaría los cultivos
y en gran parte así fue. El estableció que la enfermedad era
hereditaria y contagiosa.
Los trabajos de este gran científico
tomaron un interés general, ya que por vez primera problemas
hereditarios y de contagio podrían ser prevenidos, dejando atrás
las ideas de maldiciones, de castigos por pecados cometidos
y abriendo un camino más real a la prevención y profilaxis de
las enfermedades, así como a su posterior desarrollo y mayores
descubrimientos.
Para 1877, cuando Pasteur tenía
55 años, dedica su tiempo y sus descubrimientos en microbiología
al servicio de la medicina y cirugía. Descubre la causa de los
forúnculos de la osteomielitis; que fueron llamados por su forma
y efecto "estafilococos".
También descubre el microbio
de la fiebre puerperal; el estreptococo y el neumococo. En 1888
encuentra un método para atenuar la virulencia de los microbios
en el cólera de la aves, así como en la enfermedad del carbunclo.
Es en 1881 que se cuenta con la vacuna para el cólera, el carbúnclo
y una especie de varicela en los cerdos, y se ponen en marcha
la prevención de las mismas o asepsia.
Se puede decir que es Pasteur
el padre de la Inmunología. Los innumerables estudios de Pasteur
abrieron la puerta del desarrollo a la medicina de entonces
y a la de hoy. Sus conocimientos no quedaron en simples descubrimientos,
sino que la aplicación de sus métodos trajo posibilidades de
vida insospechadas. Una de sus aportaciones; la vacuna contra
la rabia, es quizás la más conocida en países de habla hispana.
En 1885 estudia esta enfermedad
que vuelve locos a los animales que la poseen; la rabia, una
enfermedad que se aposenta en el sistema nervioso. Para isolar
el gérmen que no encuentra por sus metodos tradicionales, Pasteur
cultivó un microorganismo sobre la médula de un conejo
fijando su virulencia. Después lo aplica en un ser humano, Joseph
Meister, era el método de atenuación obtenido de la médula virulenta.