Luego de la muerte de sus hermanos
Marcel y Fernand, Louis se vio en la necesidad de tomar las riendas
del negocio. Pero más que necesidad Louis Renault era un apasionado
de los autos y la carrera que había iniciado junto a sus hermanos
no sería en realidad una carga, sino todo un reto para el joven
que de repente tuvo que madurar al enfrentar de un solo golpe todos
los beneficios y problemas al heredar una incipiente empresa que
sin pensarlo, le darían prestigio mundial.
En la historia del automovilismo
Louis Renault registró más de 900 inventos y atacó duramente y persiguió
a través de la justicia, a quienes intentaban utilizarlos sin su
autorización o sin pagarle alguna compensación. De ahí surgió sin
duda una parte de su gran fortuna. Louis toma de inmediato la rienda
del negocio, y comienza por desarrollar lo que ya tenían. Sigue
los pasos de Marcel y sigue comprando todos los terrenos existentes
en los límites de su fábrica. Para 1908 ya se están construyendo
unos 3500 chasis en la fábrica.
Pero también se encarga de multiplicar
la gama de productos que se fabricaban. Ahora además de los motores,
fabrican los cilíndros, los chasises, las llantas, las luces, etcétera.
Algo de lo más importante es que abre filialies en el extranjero
y así su fábrica prospera rápidamente. Es 1910 y ahora Renault da
trabajo a 3000 obreros, quienes fabrican por año unos 6000 autos.
La ambición de producir sin descanso
llevó a Louis Renault a integrar un método de trabajo seguro y rápido
en las cadenas de la fábrica. El método era eficaz en términos de
producción y prometía a los obreros una prima si la pieza resultante
estaba bien hecha, o por el contrario una sanción si la pieza tenía
algún problema. El método lleva el nombre de Taylorismo.
Pero los obreros fueron prácticamente
transformados en extensiones de las máquinas y la parte humana fue
borrada. Ante los hechos los cerca de 4500 obreros, que ya tenía
entonces, iniciaron una huelga. Era el año de 1913 y exigían la
reivindicación de su trabajo, de su valor como obreros. Aquí descubrieron
al Renault testarudo, duro e implacable.
En 1914 Louis concibe la idea de
crear autos más sólidos. En lugar de inclinarse a la sofisticación
como lo haría su competencia, decidé buscar algo mucho más práctico
y no tan elegante. Ese mismo año comienza la fabricación de taxis,
que serviran a los soldados para detener a los alemanes en Marne.
Es así como su nombre y fama se empieza a conocer en todo el mundo.
Al inicio de la primera guerra mundial
(14-18) se prohibe de manera oficial la construcción de autos para
civiles, pero Renault continúa. Producir era vital para este hombre
que desobedeciendo a las autoridades, además de producir autos fabricó
miles de obuses, aviones y pequeños Renault FT. A la fin de la guerra
su coraje, decisión y audacia lo hicieron acreedor del título de
Caballero de la Legión de Honor.