La empresa Lafarge
es líder mundial en materiales de construcción, y ocupa
posiciones en primeros rangos en cada una de sus cuatro ramas que la componen;
Cemento, ganulados y concreto, techados y yesos.
Podría decirse que la historia de Lafarge tal y como se conoce
hoy comienza en el año de 1833. Pero en realidad los antecedentes
van un poco más lejos, pues en 1749 la familia adquiere una empresa
que se dedicaba a la explotación de la cal. En 1833 Léon
Pavin hereda la empresa y se lanza a la explotación de yacimientos
de piedra calcárea.
En el año de 1864 le son encargados a Pavin 110 mil toneladas de
cal para la construcción del canal del Suez. En 1887 se construye
el primer laboratorio central en el que colaboran científicos de
renombre y que lleva el nombre de "Laboratorio Teil".
En 1908 este laboratorio se deposita un resumen sobre el cemento fundido
(marca registrada), mismo que se obtiene a partir de la fusión
de calcárea y bauxita. Este elemento cobra reputación y
prestigio como un cemento de endurecimiento rápido, resistente
a las altas temperaturas y a a la corrosión.
Y con estos primeros éxitos obtenidos, la sociedad busca comprar
sociedades de cal y cemento en todos los rincones de Francia, para reforzar
su posición y expandirse. En cuanto a su llegada a los mercados
extranjeros, la empresa comienza con abrir camino en Africa del Norte.
Dede 1866 ya estaba presente en Marruecos, en donde se convierte en el
primer productor de cemento Portland y se extiende a Marruecos y Tunisia,
al tiempo que continúa sus adquisiciones en Francia hasta lograr
un cuarto del mercado nacional y se convierte en el primer grupo cementero
de ese país.
En 1926 Lafarge abre su primera fábrica de Cemento Fundido (marca
registrada) en el Reino Unido. En los años treintas la empresa
se diversifica en la rama del yeso crea un nuevo cemento al que denomina
SuperBlanco. En 1939 alcanza el primer lugar como empresa francesa de
cemento.
Para 1945, con la llegada de Alfred Francois, el plan Marshall y las necesidades
de la reconstrucción le otorgan a Lafarge un nuevo aliento y en
sólo diez años logra doblar su producción.
En América del Norte Lafarge construye su primera cementera en
1956, con la creación de Lafarge Cement of North America, y pone
en marcha una fábrica en Richmond, Canadà. A Brasil llega
hasta el año de 1959, mientras que al año siguiente se convierte
en el tercer productor de cemento en Canadá, con una capacidad
anual de producción de 900 mil toneladas.
Para 1980, en Estados Unidos, Lafarge firma un contrato de fusión
con Coppée, y el nuevo grupo se llama Lafarge Coppée. Pronto
se coloca, ya como Lafarge Coppée, en el lugar número uno
en América del Norte. En este grupo colaboran de 12 a 17 mil empleados.
Después veremos, como en los noventas, Lafarge conquista su propio
continente.